25 may. 2016

Cuando todo acaba


Estoy rota, deshecha por dentro. Creía que este momento nunca llegaría y aquí estoy, apenas un año después, sentada ante unos papeles que esperan mi firma, una rúbrica que confirme que todo ha terminado entre los dos. Tantos sueños y esperanzas tirados a la basura. Me tiembla el pulso y me atrevo a alzar la vista. Craso error. En el momento en el que él dirige su mirada hacia mí, siento como me resquebrajo. Mi corazón se parte en mil y un pedazos, si es que no lo estaba ya, haciendo que todo deje de tener sentido.

Nos quisimos tanto que hasta dolió, pero todo terminó de mala manera. No existen disculpas y excusas suficientes para superar y dejar atrás lo que pasó. Por mucho que se quiera arreglar algo que se ha roto, nunca volverá a estar como al principio. Y con esta idea en mente garabateo lo que parece ser mi nombre en esas hojas que suponen la sentencia de muerte para lo nuestro. Aquello que nunca más lo será.

Me pongo en pie dejando caer mi alianza en su regazo al pasar por su lado, atravieso la puerta y al hacerlo, las lágrimas que he contenido comienzan a derramarse por mis mejillas. Ahora, solo queda una pregunta: ¿merece la pena sonreír cuándo estás tan destrozada? Soy consciente de que el dolor que se ha instalado en mi interior me acompañará por siempre, a pesar del tiempo y los posibles amores que puedan aparecer en mi vida. Porque cuando tú le entregas el alma a alguien nunca te será devuelta. Y por mucho daño que me haya hecho yo se la entregué el mismo día que nos conocimos.

                              (Imágenes: Pinterest)



2 comentarios:

  1. Maravilloso, maravilloso, maravilloso maravilloso. Muaks.

    ResponderEliminar
  2. hola,
    que cosa mas bonita. Me ha encantado la forma en que expresais el sentimiento de la persona que deja ser querida y sigue enamorada. Precioso

    besos

    ResponderEliminar

¡Esperamos encantadas vuestros comentarios siempre que sean hechos desde el respeto y la educación! ¡Gracias soñadores!